domingo, 26 de mayo de 2019

La verdad de los "angelitos" del Andino: Comunismo, mentiras, sexo y vídeo.


Esteban Miranda protagonista del caso Andino con pañoleta de la JUCO.

Por: @samuelangel

No dejan de generar asombro las imágenes del video que publique esta semana en la que sin cortes, se muestra lo que realmente fueron a hacer los miembros de la JUCO al centro comercial Andino.


Pero “bien pensantes de centro”, militantes de lo “políticamente correcto” e izquierdosos con una gran dosis de sevicia, tratan de hacerse los de la vista gorda ante los innegables actos obscenos y de provocación.

De hecho algunos de ellos nos preguntan qué porque decimos que son de la JUCO (Juventud Comunista) los militantes de “la diversidad” que protagonizaron el caso.

Esteban Miranda con bandera comunista.


Los más atolondrados niegan si quiera la existencia del comunismo en el mundo o le restan cualquier carácter malévolo o perverso. Recordar que estamos en una etapa de la historia de la humanidad donde las redes sociales, la virtualidad y el desinterés por lo importante han dado prelación al relato sobre la realidad, nos permite comprender este fenómeno.

El comunismo ha generado más de 120 millones de muertos en el mundo fruto de la expansión de las ideas de Marx y de Engels a través, entre otros escritos suyos, del Manifiesto Comunista.

Con la camiseta del Che.

Basta recordar a la antigua Unión Soviética de la mano de Lenin y su sucesor Stalin, China con Mao Zedong, Corea del Norte con el dictador Kim Jong-Un, su padre y abuelo, Cuba con los Castro y el Che Guevara, nuestros vecinos, la Venezuela de Chávez y Maduro, y por supuesto, nuestra cuota local, las Farc, las que están en el monte y las que están en el congreso, las dos sin distingo alguno ideológico, entre otros tipos de pelambres comunistas que tanto daño han hecho en el mundo.

Pero la teoría clásica marxista fallo, fruto del hambre, la muerte en masa, la no existencia de derechos humanos (aunque son sus abanderados y todos se hacen llamar “defensores de”). El caso más reciente de fracaso es el de Venezuela, donde el hambre, la represión y la muerte asolan a toda su población generando la tragedia humanitaria más grande en la historia del continente.  


Esteban Miranda escribiendo lo que piensa sobre la sociedad "falocratica".

Pero si todos estos dictadores han trabajado a pesar de sus particulares perversiones personales, en contra de los homosexuales, ¿porque ahora hay jóvenes como los del Andino portadores de camisetas como la de Che Guevara  y miembros de las juventudes comunistas?

Porque las izquierdas en nombre de los “derechos” han venido secuestrando el discurso de las reivindicaciones de diferentes sectores de la población que les permite conflictuar a la sociedad, dividirla y buscar la toma del poder. Buscar las reivindicaciones del proletariado huele a naftalina hoy. Vende más la mutación del sujeto de la revolución a otros sectores, como menciona Judith Butler en su libro El género en disputa: al travesti, por ejemplo.

Y este personaje que vende la izquierda todos los días como “oprimido”, “perseguido”, “desamparado”, “olvidado”, “asesinado”, “robado”, es el principal protagonista de lo ocurrido en el Andino.

Por tal motivo, y siguiendo la estrategia a la letra, la presión mediática del colectivo de extrema izquierda autodenominado LGBT (que no es ninguna comunidad), recordemos que el comunismo es colectivista, hizo que el inspector de policía Pedro Francisco Rodríguez Cuenca, dicho por el mismo, por presiones de la personería, quitara el comparendo.

Y aquí se ratifica la estrategia, las “reivindicaciones” del nuevo sujeto de la revolución, el travesti para romper a la sociedad, donde hicieron que por las implicaciones mediáticas, magnificaran el caso como de trascendencia nacional.

¡Cómo es posible que a estos angelitos LGBT, los fueran a atacar salvajemente unos irracionales, enfermos padres de familia que cuidaban a sus niños!, gritan los socialistas de Colombia Diversa de la mano de Elizabeth Castillo.

Pero todo fue una vil mentira, tal como lo muestra la entrevista de Nestor Morales a Esteban Miranda, hablando sobre el vídeo publicado donde aparece toda la verdad.

Esteban Miranda publica en sus redes su militancia comunista, su irrespeto a la autoridad, su homosexualismo ideologizado a través de frases como: “nos enseñan a ocultar nuestros géneros,….a vivir con miedo a la sociedad heteronormada y falocratica”.

Sus fotografías y escritos (que por cierto después de nuestro video ya oculto), muestran su militancia de extrema izquierda, que obviamente busca como dice literalmente el manifiesto comunista: “querer abolir la familia”. A la que ellos ven como la causante de un “heterocapitalismo represor”.

El asunto no es un juego, los comunistas han sido “diversos”, en secuestrar los discursos de derechos y reivindicaciones de diferentes sectores de la población como los homosexuales, los estudiantes, los profesores, pero ninguno tan exitoso como el de la bandera de la diversidad que confunde a la población, el libro de cabecera de la JUCO, el manifiesto comunista dice:

“Hasta los más radicales se indignan ante este infame designio de los comunistas” (querer abolir la familia).

Despertemos.

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domingo, 19 de mayo de 2019

Además del gran problema que es Santrich, está la izquierda diversa y 200 mil hectáreas de coca.



Por: @samuelangel

El gobierno de Santos marco un antes y un después para la realidad colombiana.  Nunca como hoy la izquierda en el país había tomado tanto oxígeno, fortaleciéndose de manera abrumadora, tan abrumadora que para algunos “bien pensantes de centro” es fruto de los logros de la “democracia”.

La verdad es que a base de fuerza, persecución judicial, coerción estatal y corrupción con el uso indiscriminado de los recursos públicos, Santos hizo que como nunca la izquierda haya logrado puestos de poder, continuado con sus 200 mil hectáreas de coca, las Farc con sus frentes armados hasta los dientes, una justicia a la medida de los que ahora están en la nueva trinchera “legal” el congreso, el adoctrinamiento en masa en las universidades para militar en los grupos subversivos (por ejemplo el ELN y el M19), y en universidades y colegios para militar en la versión de la izquierda “diversa” o nueva izquierda.

Jamás los colectivos LGBT (que paradójico “colectivo”, tal como el comunismo que es colectivista) habían logrado con nuestros impuestos apalancar su adoctrinamiento a través de eventos distritales (como en el caso de la Bogotá de Peñalosa), o nacionales, como suele ocurrir en junio de cada año.
El montaje del caso Urrego arrodillo a profesores y rectores de colegios al adoctrinamiento LGBT en nombre del “respeto a la diversidad” y el montaje del caso del Andino pretende ahora arrodillar a padres de familia por todo el país a la misma avalancha, fruto del miedo a ir presos.

Nunca la izquierda logro tantos frentes de trabajo tan efectivos en tan poco tiempo en un país con una inmensa mayoría de personas conservadoras, con familias que aún le dan la bendición a sus hijos antes de ir a los colegios, van a misa los domingos o salen a paseos familiares donde esa cohesión sostiene lo más preciado para todos: nuestros niños.

¿Que Santrich debe irremediablemente ser extraditado?, por supuesto que sí. ¿Qué hay que hacer algo con la JEP?, una justicia que se inventó el mismo acuerdo de la Habana (es decir, Las farc, Cuba, Venezuela y Santos), por supuesto, se han extralimitado fruto de ser comandada por “magistrados” de extrema izquierda funcionales a las Farc.

Pero lo más grave es que con un gobierno que quiere quedar bien con la izquierda, cada día hay más caos, el fiscal que venía haciéndole contrapeso a la izquierda virulenta de Petro renuncia, la ministra de justicia que no sirvió sino para seguir apalancando la izquierda desde la rama judicial también, mientras los colectivos de extrema izquierda LGBT son bien financiados por el gobierno nacional, distrital y hoy, en la mayorías de alcaldías del país.

Recordemos que la directora de Colombia Diversa fue ratificada por Duque como consultora de la “alta instancia de género”, una de las decenas de instituciones burocráticas creadas por el acuerdo de la Habana con las Farc, recordemos que cuando unas jóvenes próvida en Cali le preguntaron por el tema de la defensa de la vida en campaña a Duque, su respuesta fue que él era próvida pero que respetaba todo lo que determinaba la Corte Constitucional. Decir que se es próvida hasta que la Corte Constitucional le dé permiso es decir que se es pro muerte.

Y todas las iniciativas de la izquierda, adportas de elecciones, hoy con, nada más ni nada menos, que 200 mil hectáreas de coca, para financiar hasta la elección de 100 presidentes. ¿Qué tal?
El panorama no puede ser más desolador, no solo por lo hecho por Santos, que sí, realizo el empujón inimaginado nunca antes en la historia a la izquierda, sino porque Duque ha demostrado no tener el talante para contener esa avalancha y más bien, sobre todo en los temas culturales, milita en las mismas toldas de Santos o Petro.

Se necesitara una ciudadanía muy despierta, para aguantar la avalancha mediática sin precedentes que se avecina a favor de todo lo que huela a izquierda, buscar candidatos que puedan desde sus cargos contener en algo la avalancha, usar las redes sociales desde ya para informarse y ayudar a informar y por supuesto, orar mucho.

Se necesita en Colombia, si es que se puede definir así, una verdadera posición conservadora, no se puede caer en el eufemismo de que “soy de centro”, eso no existe, ni de que “soy libertario”, que en el caso latinoamericano se han convertido en los exponentes y promotores número uno del marxismo cultural.  

Se necesita una derecha de verdad, una posición conservadora. Candidatos que respondan heroicamente, como los jueces de los 80 contra el cartel de Medellín, porque no va a haber otra salida.


Invito a ver el vídeo La guerra de las Farc hoy para mayor información https://youtu.be/dlRA-D01fFk
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domingo, 12 de mayo de 2019

En lo cultural Macri igual que Kirchner y Duque que Petro. ¿Porque? Mírelo en el vídeo.


Los gobiernos "técnicos" únicamente ejecutan, no piensan, los intelectuales de izquierda han venido marcando la agenda, entonces cuando se supone que se ha dado un cambio de gobierno, en realidad han cambiado los ejecutores dándole continuidad o profundizando las agendas. Agendas como la de la ideología de género.

No pierdas la participación de Samuel Ángel en Cara a cara de EWTN, donde explica en profundidad el fenómeno.

El “mártir Urrego”, otra de las mentiras de Colombia Diversa.






Este artículo es un homenaje a Azucena Castillo, la rectora del colegio católico Gimnasio Castillo Campestre, verdadera víctima y mártir de la ideología de género. Esperamos algún día poder dialogar personalmente con ella.

Por: Samuel Ángel


Juanita León, directora del importante sitio La Silla Vacía, sin darse cuenta desbarato el lobby gay en Colombia al afirmar que a raíz de la marchas del 08/10, se “…demostró la fragilidad de las conquistas judiciales a través del litigio estratégico, donde el movimiento lgbti ha concentrado una parte significativa de su esfuerzo”.


La sentencia de la Corte Constitucional C-85 de 2016, dice que los niños no deben tener catedra sexual. Sin embargo Colombia Diversa, aparato promotor del homosexualismo en Colombia, ha querido manipular a Urrego para apalancar sus intereses a un nivel grotesco, llegando hasta lo más querido de nuestras familias: nuestros niños.


Curiosamente en el muro del facebook de Sergio Urrego, publico esta aterradora frase el 27 de junio de 2014 (mes y medio antes de suicidarse): “Elige pudrirte en un hogar miserable”.




Era lógico que un joven sin dirección y guía en el hogar pudiera tomar cualquier rumbo, como fue este caso. Y así se manifestó en el colegio donde Sergio asistía, los papás del muchacho que aparentemente tenía una relación con el (Danilo, Horacio según otra versión),… llevaron unas fotos (al colegio) y manifestaron que Sergio estaba acosando sexualmente a su hijo. (Quienes hablaron de acoso que ejercía Sergio no fue el colegio fueron unos padres de familia).


También aparece publicado en su facebook la frase: “nuestros sueños no caben en sus urnas” el 25 de mayo de 2014, y antes de eso, una fotografía de la ULE, “unión libertaria estudiantil” Anarco sindicato.


Las cartas de Sergio Urrego muestran una constante: sus tendencias anárquicas y suicidas. Un muchacho a los 16 años, con semejante carga de responsabilidad frente a su abuelita, soledad, inquietudes sobre la sociedad en la que vive y ninguna guía cercana, puede convertirse en cualquier momento en una bomba de tiempo. Este fue Sergio. (En ninguna parte el hablo de discriminación, que curioso).


Sin embargo aquí empieza el viacrucis del sistema educativo por cuenta de un factor no esperado. Al ocurrir el suicidio del joven Urrego el 4 de agosto de 2014, lanzándose de la terraza del centro comercial Titán Plaza aparecieron en el escenario unos protagonistas: “Colombia Diversa”.


Colombia Diversa hizo una tutela que firmo la señora Reyes, se presentó sin ningún requisito de procedibilidad. Y las pretensiones, aunque salidas de todo el ordenamiento jurídico, ya que una tutela se falla a favor de la parte (interpartes) no como aplicación para todo el país (erga omnes). Art 86 de la C.P “…La protección consistirá en una orden para que aquel respecto de quien se solicita la tutela, actúe o se abstenga de hacerlo…”.


Da la impresión que las pretensiones fueron copiadas y pegadas en la Corte Constitucional al pie de la letra para sacar la sentencia T- 478 de 2015, sin pensar que de nuevo estaban contrariando la Constitución Nacional.


Curiosamente lo que el manual de convivencia del colegio decía con respecto a lo que se le presento con Urrego en su artículo 6.2.1.2.13. era que las “relaciones de pareja deben ser autorizadas y de pleno conocimiento de los padres”. (Como debe ser con jóvenes menores de edad) ¿Era un acoso el que el colegio le pidiera al muchacho Urrego que su familia supiera de su relación?


Acaso este no es otro caso de abuso de la acción de tutela en Colombia. Por supuesto que lo es.


Colombia Diversa sagazmente aplasto mediáticamente al colegio (haciendo el show al que nos tienen acostumbrados) para que no reaccionara y le ordeno mediante la tutela que se callara. “..Se abstenga de seguir difundiendo versiones de los hechos.”


Si Colombia Diversa se atrevió a decir que las cartillas con la ministra no tuvieron ningún valor, ¿no se atreverán a decir otras “mentirillas” en beneficio de su causa? Paradójicamente al día siguiente de la marcha del 08/10, así como pusieron a firmar a la señora Reyes la tutela, la hicieron salir a medios a desmentir la marcha, sentencia en mano como si la “verdad formal” fuera superior a la “verdad real”.


Colombia Diversa con el argumento de la “discriminación”, la cual nunca ocurrió, llevo con alevosía a la detención domiciliaria de una sencilla directora de colegio, que por 28 años brindo con gran esfuerzo educación a muchos de los jóvenes colombianos. Y una sanción al mismo colegio.



Usaron el desastroso caso de un joven abandonado que se suicidó (que coincidencialmente era gay) para convertir en delincuente a quien no esté a su favor, con ayuda de la vergonzosa Corte Constitucional.


El gran mártir de este caso fue un colegio católico, el Colegio Gimnasio Castillo Campestre y su rectora Azucena Castillo.


Un colegio que de la noche a la mañana fue enviado a la hoguera por cuenta de Colombia Diversa, que aprovecha toda oportunidad para pretender ir a la intimidad de los hogares colombianos e influenciar sus decisiones.



lunes, 8 de diciembre de 2014

UNA CRUZADA POR LA RECUPERACIÓN DE BOGOTA




Por: Samuel Ángel

Para nadie es un secreto que las administraciones de la izquierda han sido lo peor que le ha podido pasar a Bogotá, y una tras otra, cada vez han mostrado peores caras de lo que es dirigir una ciudad.

El último de sus lugartenientes, Gustavo Petro, fue denunciado en mis columnas desde el 2008, por ejemplo en Gustavo Petro, vida y milagros, mucho antes que siquiera existiera la tramposa frase: "la Bogotá Humana", que hizo caer a tantos incautos. Allí, demostré como la psicología de un ex terrorista con poder, sería muy peligrosa para la democracia y para las necesidades de libertad y libre mercado que requiere el país. La revista Semana recientemente hablo sobre las ocho crisis que se invento Petro para Bogotá, por dar solo un ejemplo del caos en manos de un paranoico de la izquierda guerrillera.

El actual proceso de paz, ha mostrado la cara comunista de Juan Manuel Santos, quien ya para el año 1998 había confesado su ideario guerrillero y sus ideas de extrema izquierda en su artículo Coger el toro por loscachos, donde propone que le poder del país se alterne con los narcoterroristas para que todos estemos “dentro de la casa” y nadie se quede por fuera.

Las pasadas elecciones al congreso y para la presidencia mostraron los alcances del gobierno Santos, quien, al verse perdido, no tuvo ningún reparo en usar todo tipo de trampas y argucias para inclinar la balanza del sufragio hacia sus toldas. Los peligros del voto electrónico y los fraudes electorales son una realidad ahora en Colombia de la mano de Juan Manuel Santos.

Todas las situaciones mencionadas y otras, como el ataque a la oposición, la falta de garantías para la democracia y los amaños entre el gobierno santista y los vecinos partidarios del comunismo disfrazado con el nombre de socialismo del siglo XXI, que tienen en la quiebra a países como Argentina y Venezuela, han motivado la marcha del próximo 13 de diciembre, en contra de la impunidad que se quiere plasmar en los acuerdos de la Habana. Por cierto, estos diálogos se desarrollan en la cuna del comunismo latinoamericano, donde en el régimen castrista el pueblo vive en la miseria, mientras los dictadores son protagonistas de la revista Forbes al igual que las Farc, por su riqueza.

Y quiero proponer que vayamos más allá en esta cruzada contra el comunismo, debemos levantarnos a la manera de los 300 de la novela de Frank Miller, estamos en la era de la libertad, y no podemos perderla, ni la propiedad privada, ni todo lo construido en 200 anos de sacrificio de la república. Debemos empezar por recuperar a Bogotá, ningún ciudadano se puede quedar sin entender lo que está pasando en nuestra ciudad de la mano de los partidos y movimiento de la extrema izquierda: el Polo Democrático, la Marcha Patriótica, el partido de las Farc, la Unión Patriótica, los pobrecistas, y la unidad nacional que funciona de acuerdo a las ordenes de la Habana.

Ha llegado la hora de levantarnos con las armas de la democracia para movilizar a todos aquellos que están sufriendo el aumento de impuestos, el aumento desmedido de gasto público en función de la mermelada y la opulencia presidencial, y los ataques terroristas que hacen caer compatriotas todos los días, especialmente policías y militares.

Debemos recuperar a Bogotá, por ser la ciudad en la que el cáncer comunista se ha implantado y pretendido hacer metástasis al resto de la patria. He decidido reactivar mi blog como una voz que clama en el desierto, desde donde gritare sin desfallecer: Libertad.

El momento es ahora compatriotas.








lunes, 8 de octubre de 2012

DEMOLER LA DEMOCRACIA DESDE ADENTRO, EL EJEMPLO DE CHAVEZ.

Oct 8 de 2012 Por: Samuel Ángel
Capriles en una multitudinaria reunion de campana.

La victoria anunciada en las elecciones del 7 de octubre en Venezuela no ha sido ninguna sorpresa, no porque el actual presidente de ese país, Hugo Chávez Frías, sea un fenómeno de la democracia, sino precisamente por lo contrario. El sagaz uso de la democracia participativa para legitimar su dictadura, en contra de la democracia representativa es un descaro. 

Mientras se conocían los primeros ”resultados oficiales”, que hablaban de un 54.42% de votos para Chávez, tenemos los antecedentes de la cabeza del socialismo del Siglo XXI en Latinoamérica, para llegar a tener un resultado completamente contrario al sentir del pueblo y a la votación que medios daban a boca de urna. Recordemos que décadas de éxitos y fracasos, del socialismo del Siglo XXI, que es simplemente el mismo comunismo centenario que conocieron anteriores generaciones, al igual que al Foro de Sao Pablo y al mismo Fidel Castro, les han permitido aceitar su maquinaria para lograr fines totalitarios mediante practicas aparentemente democráticas, aprovechándose de las debilidades del propio sistema. 

Uno de los mecanismos es reformar constituciones para acomodarlas a sus propios intereses. Antes de las elecciones presidenciales de 1998, Chávez anuncio convocar una Asamblea Constituyente para “asegurar la justicia social y el desarrollo económico”. Estando en el poder no solamente reformo la constitución sino que invento la condición originaria de la “Asamblea”, por encima de los poderes constituidos. Lo cual le permitió destituir parlamentarios y magistrados legítimamente electos, que servirían de contrapeso a su gestión por otros sumisos a su proyecto. Gracias a ese ardid, aparentemente democrático porque todo se hizo por la vía electoral, Chávez obtuvo el control absoluto del Ejecutivo, el Congreso o Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia, el Concejo Nacional Electoral, la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría. 

“No puede vencérsele en las urnas por que el sistema electoral esta totalmente viciado y parcializado”. Cerrados todos los caminos jurídicos, parlamentarios y electorales, a los venezolanos solo les ha quedado la calle, para manifestar su desacuerdo o descontento, pero aun este espacio esta restringido por que la dictadura del régimen castro-comunista de Chávez ha conformado grupos paramilitares de choque a fin de reprimir y amedrentar a los ciudadanos. 

Copia exacta del sistema de protección de la dictadura de Fidel Castro en Cuba, que a base de desinformación y grupos de choque se ha mantenido en el poder, en medio de la miseria del pueblo, por más de 50 anos. Medidas como cerrar las fronteras durante las elecciones o cerrar un consulado como el de Miami, con mayor votación de opositores, se suman a las estrategias del régimen para mantenerse en poder.  

Resaltamos: como es una dictadura que ha usado la democracia participativa para demoler la verdadera democracia desde adentro del sistema, cuenta con un fuertísimo aparato propagandístico aceitado por los petrodólares, que repite segundo a segundo palabras que confunden al ciudadano incauto como “democrático y bolivariano”. Siendo así, podemos afirmar que la democracia en Venezuela esta secuestrada por la dictadura de Chávez desde adentro del mismo sistema que tiene instituciones reconocidas en otros países como democráticas.

*Basado en el libro El Foro de Sao Paulo contra Alvaro Uribe.

viernes, 19 de agosto de 2011

Colombia pide perdón por algo que no cometió.

Manuel Cepeda y Alfonso Cano

Agosto 18th, 2011
Por: Eduardo Mackenzie

Hay algo de indecente en el “perdón” pedido, en nombre del Estado colombiano, por el ministro del Interior Germán Vargas Lleras, por el asesinato de Manuel Cepeda Vargas el 9 de agosto de 1994 en Bogotá. Tras las sucintas informaciones publicadas por dos diarios acerca del acto en un salón del Capitolio nacional, se instaló un gran silencio. Es como si todos hubiéramos aceptado que ese pedido de “perdón” es legítimo y que los hechos sobre los cuales éste descansa son muy claros.
Pero esa no es la situación.

El ministro Vargas Lleras acató una sentencia de la CIDH que, acogiendo las pretensiones desproporcionadas de la familia de Cepeda Vargas, obliga al Estado colombiano a someterse a esa ignominia. Nada más legítimo que la familia del senador comunista asesinado pida justicia y reparación. Sin embargo, Iván Cepeda, el hijo del muerto, se ha embarcado en una operación de largo aliento que va más allá de eso. El quiere culpar de ese crimen al Estado Colombiano y obligarlo a que acepte semejante acusación, como si ésta no fuera falsa, y que soporte una serie de humillaciones.

Lo ocurrido en el Capitolio el 8 de agosto pasado es una claudicación del gobierno de Juan Manuel Santos ante una de las operaciones de deslegitimación del Estado colombiano más vastas que el país haya conocido. Es cierto que ese tribunal extranjero falló de esa manera. Ello no quiere decir que esa sentencia sea irreprochable, justa e imparcial. Es, por el contrario, una sentencia que debe ser cuestionada. Por una razón fundamental: la CIDH fue incapaz de reconocer los hechos del asunto, sobre todo el punto principal: que ese asesinato no fue urdido, ni ordenado, ni dirigido, ni auspiciado, ni ocultado por el Estado ni por el gobierno colombiano. Esa sentencia pretende, además, rehacer la historia de la subversión en Colombia. Ella escamotea la terrible agresión que sufría Colombia por parte de las FARC y de los carteles de la droga en ese momento y la guerra entre las FARC y los paramilitares. Esa sentencia pretende convertir a Manuel Cepeda Vargas, un agente subversivo violento, en un paladín “de la democracia”. Ese texto contradice incluso la historia de las FARC y del PCC al negar que entre la UP y las FARC haya lazos, al negar que los haya habido entre el PCC y las FARC. Esa sentencia es un acto de negacionismo histórico inadmisible.

Manuel Cepeda Vargas fue asesinado por paramilitares autónomos pagados por Héctor Castaño Gil, hermano de Carlos Castaño Gil, el jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Dos sargentos del Ejército hicieron parte del comando que asesinó a Cepeda, eso es cierto, pero tales individuos estaban bajo órdenes de los paramilitares que organizaron y pagaron la emboscada.

La sentencia admite que Fabio de Jesús Usme Ramírez, alias el “Candelillo”, y Edilson de Jesús Jiménez, alias el “Ñato”, “habrían sido contratados por el señor Castaño Gil para dar muerte al senador Cepeda”; que la persona que conducía el automóvil desde donde se le disparó a Cepeda “habría sido un paramilitar llamado Pionono Franco Bedoya, quien habría muerto en octubre de 1994”. La sentencia agrega que la Fiscalía señaló que Víctor Alcides Giraldo, alias “Tocayo”, se encontraba vinculado al proceso por haber participado en la coordinación de los sicarios que ejecutaron a Cepeda, y que Giraldo había muerto durante las investigaciones, “poco después de fugarse de la cárcel de máxima seguridad de Bellavista en 1995”.
Por su parte, el diario El Tiempo de 12 de junio de 2001 reveló que de una cuenta bancaria de Héctor Castaño Gil “salió el dinero para pagarle a Fabio Usme”. El artículo agrega: “Esta cuenta, cuatro meses más tarde, sirvió para pagar los gastos funerarios de “Candelillo”, asesinado en Mutatá (Antioquia). El sicario fue sepultado el 16 de diciembre de 1994 en el cementerio Jardines de la Fe de Bello, con otro nombre”. En marzo de 2009, la Fiscalía dictó auto de detención preventiva a Edilson Jiménez Ramírez, por el atentado contra Cepeda Vargas.

En el libro Mi Confesión, de Mario Aranguren Molina, publicado en febrero 2001, donde el autor recoge las declaraciones de Carlos Castaño Gil, éste dice que él dirigió “el comando que ejecutó al senador Manuel Cepeda Vargas” y que él ordenó “su muerte como respuesta a un asesinato que perpetró (sic) las FARC, fuera de combate”. La Procuraduría siempre afirmó que Carlos Castaño Gil había ordenado a “Candelillo” y al “Ñato” intervenir en el ataque mortal contra Cepeda.

Iván Cepeda, y el colectivo de abogados que lo apoya, nunca hicieron la distinción entre un sargento que por compromiso con delincuentes comete un crimen y un sargento que bajo órdenes de su jerarquía comete un crimen. Esa distinción es esencial para conocer la verdadera naturaleza del atentado contra Cepeda Vargas. La responsabilidad o no del Estado colombiano depende de esa distinción.

Iván Cepeda no la hace. La CIDH no la hace. El Partido Comunista, del cual Manuel Cepeda era dirigente, no la hace. A ninguno de ellos les interesa que la ciudadanía sepa qué ocurrió el 9 de agosto de 1994. Les interesa, por el contrario, hacer creer que el Estado y el gobierno ordenaron ese atentado. Ello es falso. Ningún tribunal colombiano ha comprobado tal cosa. La misma CIDH fue incapaz de probar eso. En cambio, la Fiscalía y la Procuraduría de Colombia comprobaron que grupos paramilitares urdieron y realizaron ese asesinato. Iván Cepeda se aprovechó del hecho de que dos sargentos estuvieron en el atentado: los suboficiales del Ejército Hernando Medina Camacho y Justo Gil Zúñiga Labrador. Medina pertenecía al batallón Tenerife de Neiva y Zúñiga al Batallón Los Panches, también de la capital del Huila. Nadie ha establecido que sus jefes jerárquicos les hayan dado la orden de asesinar a Manuel Cepeda Vargas.

Iván Cepeda es impreciso cuando habla de los autores intelectuales del atentado. Pues sabe que éstos también fueron paramilitares conocidos, y no el gobierno, ni los mandos militares. Pero esa versión, la llamada verdad procesal, no le sirve a Iván Cepeda. El quiere otra cosa. El se empeña en utilizar una amalgama odiosa pero burda: que su padre fue asesinado “por funcionarios públicos”, o por “agentes estatales”. El y la CIDH pretenden hacernos tragar esta culebra: como había “agentes estatales” en la escena del crimen, ese crimen fue “ordenado” por el Estado, o “desde el Estado mismo”, como dice, en fórmula aún más ambigua, el magistrado que dictó la sentencia. Todo ello es inconsistente, si no falso. Los soldados Medina y Gil actuaron por su cuenta, como sicarios de paramilitares que eran, no por cuenta de su jerarquía, ni como “funcionarios públicos”. Iván Cepeda, quien trajina con ese tema desde diciembre de 1993, no ha podido probar lo contrario. La jerarquía militar cuando supo que Medina y Gil habían sido acusados de haber participado en ese crimen los entregó a la justicia. Hernando Medina Camacho y Justo Gil Zúñiga Labrador fueron capturados, juzgados y condenados a prisión por haber jugado un papel activo como autores materiales en ese asesinato.

En lugar de distinguir, Iván Cepeda confunde. Iván Cepeda logró hacerle creer al CIDH que la muerte de su padre se produjo en un “operativo mixto, de militares y paramilitares”. No obstante, cuando los citados sargentos obraron en ese comando lo hicieron como pistoleros al servicio de paramilitares, no como soldados de Colombia. La teoría del “operativo mixto” no tiene sentido si no se prueba antes que las fuerzas militares ordenaron a los dos sargentos cometer ese asesinato. ¿Eso ha sido probado? ¿Por quién?

Invito a los lectores a buscar en la sentencia la menor prueba de la teoría del “operativo mixto”: http://www.corteidh.or.cr/casos.cfm?idCaso=338
Basada únicamente en las conjeturas de Iván Cepeda, la CIDH sugiere que el coronel Rodolfo Herrera Luna les pagó a esos sargentos por el asesinato de Cepeda. Sin embargo, esa gravísima acusación nunca fue probada por la Fiscalía, ni por la Procuraduría, ni por la CIDH. Si la Fiscalía tenía “indicios” de eso, como afirma Iván Cepeda, ¿por qué no lo llamó a declarar? ¿Por qué fue revivido ese tema sólo después de la muerte en 1997 del coronel Herrera? La CIDH no lo dice. ¿Por qué esa sentencia evita toda precisión sobre la trayectoria personal y militar del coronel Herrera Luna? ¿No es acaso una pieza fundamental de su argumentación?

El paramilitar “Don Berna” acusó ulteriormente a Miguel Narváez, ex director del DAS, de haber “instigado” la muerte de Cepeda Vargas. Pero el “testimonio” de “Don Berna” es de tercera mano e inverificable: él dice basarse en la conversación con un muerto (“me enteré por boca del comandante Castaño”).

Estamos pues ante afirmaciones gratuitas y suposiciones contradictorias que la CIDH fue incapaz de transformar en evidencias, en pruebas irrefutables.
Si Iván Cepeda tuviera razón en cuanto a que los superiores de los dos sargentos impulsaron ese crimen habría una serie de oficiales y hasta un ministro de Defensa detenidos. El presidente de la República de la época (Ernesto Samper Pizano), o el presidente anterior (César Gaviria Trujillo), habrían sido llamados a declarar, por lo menos, pues Iván Cepeda habla de “crimen de Estado”. Pero ese no es el caso. ¿Por qué?

Sobre bases tan endebles la CIDH se atrevió a condenar al Estado colombiano “por acción y omisión” en el asesinato de Cepeda Vargas, e insiste en infligirle una serie de humillaciones, como lo del pedido de “perdón público”, entre otras. Aún más vergonzoso es que el gobierno colombiano, quien tuvo que haber leído la sentencia del 26 de mayo de 2010, y visto su carácter improbable, haya capitulado ante tales audacias y aceptado ser humillado.

El PCC no ha podido negar hasta hoy que Manuel Cepeda Vargas fue durante años el elemento que conectaba la cúspide del PCC con la dirección de las FARC, y viceversa, y a las FARC con la dirección cubana. Es decir, órdenes y planes de esas tres entidades pasaron por sus manos, con su aprobación. ¿Cuántos colombianos murieron por decisiones que él tomó? Manuel Cepeda Vargas no era un senador como los otros senadores. El tenía sangre en las manos. ¿Por qué las FARC le rinden tributo a Manuel Cepeda Vargas al darle ese nombre a uno de sus frentes más bestiales, el que secuestró a los diputados del Valle, entre otras fechorías? ¿Por sus bellos discursos?

Manuel Cepeda era un senador de la UP. Este no era un partido como los demás. La UP fue una creación de las FARC. La UP era el brazo político de una organización terrorista. Algo que ninguna democracia permite. La UP, dice el PCC, fue el producto de una “tregua” entre el gobierno de Belisario Betancur y las FARC. Dudoso. Esa tregua fue violada por las FARC desde el primer día: al mismo tiempo que creaban la UP, las FARC forjaban la coordinadora guerrillera Simón Bolívar. Las FARC enviaron varios de sus cuadros a “abrir una actividad política”. Era gente que había cometido atrocidades. Ese fue el caso, por ejemplo, de Braulio Herrera. Después de su periodo como dirigente de la UP, y de sus giras legales por el país y por Europa (con dineros del Parlamento colombiano), y de ser elegido representante a la Cámara, volvió al monte y allí masacró a un grupo de sus propios guerrilleros. Hoy no se sabe qué hicieron las FARC con él. Ese era un jefe de la UP, como Cepeda Vargas. Otro elegido de la UP, fue Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, alto jefe de las FARC. En la serie de atentados que sufrieran muchos miembros de la UP intervinieron varios actores: el cartel de Medellín y los paramilitares, sobre todo, y las venganzas personales de civiles, policías y militares que actuaban por su cuenta, y hasta las Farc y sus disidencias. ¿Hemos olvidado quien atentó contra Hernando Hurtado, otro alto jefe del PCC? La CIDH niega todo eso e intenta mostrar al Estado colombiano como el responsable de las muertes de la UP.

Cepeda Vargas fue asesinado por sicarios bajo órdenes de paramilitares. Entre los sicarios había dos militares. Pero esos militares no participaron en ese asesinato cumpliendo órdenes del Estado, ni del Gobierno, ni de las fuerzas armadas. Por eso no se puede decir que fue un “crimen de Estado”, como Iván Cepeda trata de hacer creer. Esa es la distinción que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos debería haber hecho y no hizo.

Esa distinción es un punto decisivo. Decisivo para el honor de Colombia, de sus autoridades y de su ciudadanía. El pedido de “perdón” del ministro Vargas es un grave error, es una infamia contra Colombia, un insulto a todas las víctimas de las FARC y de los otros aparatos terroristas que esa banda creó.

Cepeda Vargas era un senador, pero era, al mismo tiempo, un hombre violento. El quería imponer por la fuerza un escenario: la destrucción de la democracia y la conformación de una dictadura “proletaria” en Colombia. Era un partidario de la combinación de todas las formas de lucha, es decir de la guerra prolongada, abierta y clandestina, contra los colombianos. Fue un violento que marginó a los elementos de su propio partido que se apartaban de esa vía. El murió a manos de otros violentos. El no merece que le erijan monumentos, ni merece que sea mostrado como un “ejemplo” para los periodistas, como pretende su familia.

Es probable que el Estado colombiano se haya defendido mal en ese largo pleito. Eso no lo transforma en el asesino de Cepeda Vargas. En la sentencia del 26 de mayo de 2010 se lee que, el 4 de julio de 2009, el Estado colombiano alegó (pero sin ser escuchado), que “no existió una política estatal con el fin de dar muerte al señor Manuel Cepeda Vargas; que no se probó la existencia del presunto ‘plan golpe de gracia’; que no existió un patrón sistemático de violencia contra los miembros de la UP ‘en cabeza del Estado’”. Además, alegó que “no es responsable por las alegadas violaciones de los derechos reconocidos en los artículos 16 y 22 de la Convención Americana” (libertad de asociación, de circulación y residencia). La CIDH rechazó los argumentos de la defensa y acogió sin discernimiento las pretensiones de la parte adversa. Eso explica por qué ese adefesio judicial es y será objeto de vivas controversias. Esa sentencia es una muestra más de la politización de esa Corte.